Inicio     Manuel Espino     Comunicación     Libros     Noticias     Contacto     Debate Twitter     Mapa del Sitio      

El movimiento Volver a Empezar manifiesta sus sentidas condolencias a las familias de los compañeros panistas

Joaquín Cortés, Francisco Cruz, Juan Huerta, Rafael Rojas

y Guillermo Zavaleta y a la de Raymundo Manzano

así como a las militancias de Guanajuato y Oaxaca.  En estos momentos de duelo que compartimos

todos los miembros de Acción Nacional, cuentan con nuestra solidaridad y nuestro apoyo.


  • Carta de Manuel Espino a la opinión pública Documento
  • El calderonismo contra Manuel Espino Documento
  • Anuncia Manuel Espino proyecto presidencial del movimiento Volver a Empezar Documento

 

06 septiembre

Lectura política del informe presidencial

Por Manuel Espino

Las numeralias y la propaganda del antepenúltimo informe presidencial de Felipe Calderón nada nos dirían sin una interpretación de la realidad política que hoy vive México. Es digno de reconocimiento el esfuerzo que se ha hecho en cada ámbito del Ejecutivo.

Sin embargo, seguramente no se alcanzaron resultados favorables en todas las áreas porque muchos operadores han privilegiado la confrontación: hoy alianzas y rupturas trazan la ruta crítica por la que avanza el gobierno federal, con la sucesión como prioridad que define sus acciones. El informe evidenció un Estado no fallido, sino roto, dividido, fragmentado en pequeñas islas de poder, cada una con objetivos distintos y contradictorios. Y aquí la precisión es indispensable: me refiero al Estado, no al gobierno federal.

En sentido negativo, el informe evidenció que así como la unión hace la fuerza, en la división yace la debilidad del Estado mexicano. Divididos enfrentamos la pobreza, divididos enfrentamos el desempleo, divididos libramos una guerra. Y así nos va.

Recordemos tan sólo los objetivos generales del decálogo que hace un año planteó nuestro presidente: frenar el crecimiento de la pobreza; alcanzar cobertura universal de salud; alcanzar una educación de calidad; lograr reformas en las finanzas públicas, la economía, las telecomunicaciones, en el sector energético, en lo laboral, en el marco regulatorio y en lo político; así como profundizar y ampliar la lucha contra el crimen organizado. Ninguno de los objetivos del decálogo pueden ser alcanzados por la acción aislada del gobierno, su envergadura requiere la colaboración del Estado en su conjunto.

¿Cuáles de esos objetivos se han alcanzado? ¿En cuáles siquiera se ha avanzado satisfactoriamente? Si atendemos al informe presentado este jueves 2 de septiembre, avanzamos con pasos de gigante por el camino del éxito. Si atendemos, por el contrario, al entorno en el que vivimos no podemos sino lamentar lo mal informado que se encuentra el Presidente: desgraciadamente, el discurso choca con la realidad; las certeras palabras del Presidente son lastradas por la falta de credibilidad.

El fruto del conflicto

La raquítica cosecha presentada en este informe tiene como causa primordial haber hecho de la confrontación la principal estrategia no del Presidente, pero sí del calderonismo. El último año ha sido marcado por los ataques muchas veces lanzados por algunos de los principales  colaboradores presidenciales, quienes han terminado por aislarlo del resto de los actores políticos.

La manera en la que varios calderonistas, incluyendo a los que están fuera del gobierno, se condujeron durante las elecciones, provocó que prácticamente se paralizaran las relaciones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Hay actores políticos de indudable relevancia que se sienten heridos, traicionados, engañados de la manera más burda por quienes se presumen como enviados y negociadores presidenciales.

De igual manera, las relaciones del gobierno federal con organismos autónomos como el IFE y la CNDH están sumamente lastimadas. También están rotos los lazos con organismos empresariales, sindicatos, alcaldes y gobernadores. Incluso muchos periodistas se sienten agraviados por la mostrada y demostrada incapacidad del gobierno para protegerlos de la violencia criminal.

Y la culpa no es del presidente, sino de los embates que lanzan algunos de sus colaboradores. Por escoger sólo dos ejemplos, de los cientos que hay, ¿qué puede hacer él si un calderonista lanza expresiones como “tontas útiles” a las comisiones defensoras de los derechos humanos o firma pactos políticos vergonzantes que dejan a su administración sin el apoyo del PRI?

Por todo ello, en este corte de año político, la pregunta no es quién está contra el presidente, la pregunta es: aparte del gobierno federal y de un sector de su partido, ¿qué otra fuerza política está con Felipe Calderón? Lamentablemente, ninguna.

Unidad nacional

Bien dijo el presidente, en la recta final del mensaje que dio en Palacio Nacional, que “sólo unidos prosperamos, esa es la gran lección de nuestra historia”. Bien hizo, también, en hacer un enérgico llamado a la unidad, en convocar a las fuerzas políticas a generar acuerdos, en recordar que “la nación nos demanda a todos la grandeza necesaria para superar desacuerdos”.

De la misma manera, bien haría en tomarnos la palabra a todos quienes queremos apoyarlo desde fuera de su gobierno, quienes queremos impulsar su proyecto no con sumisión, sino con la fuerza de la verdad, informándole de lo que realmente pasa en el país al que busca servir. Tiene razón, señor Presidente, unidos prosperaremos.



10:59 a.m. GMT  |  Comentarios leídos (0)

31 agosto

Viraje necesario en la guerra contra el crimen

Por Manuel Espino

Nuestra capacidad de indignación y asombro ha sido impactada una vez más por la violencia: la masacre de 72 personas en Tamaulipas estremeció México hasta sus cimientos éticos, políticos y sociales.

Durante la guerra contra el crimen se han cavado profundos pozos de descomposición, que ya amenazan con destruir los lazos cívicos y de fe en el futuro que nos unen como Nación. Síntoma de ello es que muchos ciudadanos no encuentren motivación alguna para festejar el Bicentenario, que algunos aún queriendo no pueden hacerlo (como es el caso de mi querida Ciudad Juárez y de otras comunidades) o que muchos más se han exiliado, optando por abandonar su patria para escapar de la violencia.

En este paisaje de ferocidad criminal y desesperanza comunitaria, las iniciativas presentadas por el presidente Felipe Calderón para combatir el lavado de dinero no pueden ser sino bienvenidas. Por fin contamos con una táctica que no se basa en la fuerza bruta ni en el despliegue generalizado de armas.

De llevarse a la práctica, las medidas que propuso el Presidente golpearán al crimen organizado en su talón de Aquiles: los recursos financieros, que les permiten operar con presupuestos más grandes que los de cualquier Estado. Es decir, en caso de que el Presidente tenga el apoyo del Congreso, se logrará acotar el margen de maniobra de los grandes grupos delincuenciales.

Ciertamente, por sí solas estas iniciativas no resuelven nada ni mejoran la estrategia actual, aún falta que lleguen a buen término. Ojalá la dinámica poco productiva del Congreso no entorpezca su aprobación. Hay que dar un voto de confianza a los operadores políticos del Gobierno Federal y asumir que, antes de todo anuncio público, se corrió la cortesía de presentarlas a los legisladores, de discutirlas con ellos y escuchar sus sugerencias, para asegurar de antemano su pronta aprobación. No es éste el momento para que la falta de capacidad de negociación se interponga en el camino hacia la paz.

Reforma legislativa en materia de inteligencia

Sin embargo, es sumamente importante y positivo el cambio de mentalidad que el presidente ha mostrado con este proyecto: estamos ante un reconocimiento de que la violencia (aún cuando sea ejercida legítimamente) no puede ser el eje vertebral de la acción gubernamental contra la delincuencia. Así, Felipe Calderón se aleja de las perspectivas netamente bélicas y muestra capacidad de reencontrarse con el humanismo político en el que fue formado. Ese es el Presidente, pleno de la fuerza de los pacíficos, que todos los mexicanos queremos ver.

Esperemos que este sea el primer paso para un cambio fundamental en la estrategia y, sobre todo, para llevar a cabo una reforma legislativa que permita vigorizar las instituciones que encabezan las labores de inteligencia contra el crimen. Aunque el enfoque de inteligencia no da para hacer espots vistosos, sí permite librar batallas sin estridencias, sin confrontación directa, sin los atroces derramamientos de sangre que hemos visto los últimos años.

Porque no podemos fundar un futuro limpio sobre los cadáveres de una guerra fratricida, sino tan sólo sobre la impartición de la justicia y la creación de un Estado que no sólo sea más fuerte que los violentos, sino, sobre todo, más inteligente.



02:23 p.m. GMT  |  Comentarios leídos (0)

19 agosto

A LA OPINIÓN PÚBLICA

Carta de Manuel Espino a la opinión pública

La libertad de expresión se encuentra amenazada en diversos ámbitos de la vida nacional. Periodistas, empresarios, gobernadores, alcaldes, legisladores, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos de todas las tendencias han sido víctimas de embates desde el poder cuando emiten opiniones diferentes. Esa ofensiva de intolerancia ha llegado a mi hogar político, Acción Nacional.

El día de ayer la cúpula de mi partido validó una decisión tomada en Los Pinos e intentará expulsarme del partido. Se turnó a mi estado adoptivo, Sonora, el proceso a través del cual se buscará despojarme de una militancia de 33 años al servicio de México desde las filas del PAN.

En reiteradas ocasiones he dicho que seguiré siendo panista independientemente de que mi nombre esté inscrito o no en el padrón de militantes. El panismo se lleva en el corazón, no en una credencial; se demuestra con congruencia en los hechos, no en el discurso; también se valida con los actos cotidianos, no se recibe como una herencia monárquica.

Sin embargo, defenderé mi militancia no por sí misma, ni por mi persona. Defenderé mi condición de panista porque no puedo permitir que se expulse de Acción a un militante tan sólo por expresar opiniones, llamar al debate y hacer críticas. Los panistas estaríamos negando la propia historia si restringiéramos la libertad de expresión en nuestra casa. No debo permitir que el poder imponga la mordaza azul, pues con ello abriríamos la puerta para que en otras instituciones de la sociedad mexicana comenzara a hacerse lo mismo.

Si se niega a un ex presidente nacional el derecho a hablar con libertad, ningún militante podrá estar seguro al expresar una crítica. Sobre la discusión, el debate y el libre intercambio de ideas, pesará la amenaza de expulsión a cualquiera, como una espada de Damocles.

No defender mis derechos sería tanto como validar las purgas internas, la cacería de brujas y la imposición del pensamiento único. Además, mandaría el mensaje de que es aceptable que un panista sea expulsado por mostrar su desacuerdo.

Condeno la campaña de desinformación que en las anteriores semanas intentó posicionar la idea de que yo sería expulsado ayer. Como se demostró, era imposible expulsarme este martes. Sin embargo, se incentivó ese rumor para golpearme políticamente, manipular a la opinión pública y los sentimientos de los militantes.

Hay que recordar que coartar la libertad de expresión no sólo consiste en imponer silencio. Por el contrario, la forma más perversa de limitarla es acallar la verdad con el estruendo de la desinformación. Hago un llamado a nuestra dirigencia para que cese en el uso de estas aviesas tácticas de propaganda negra.

Por todo lo anterior, anuncio que haré valer mis derechos y me defenderé con base en los Estatutos de Acción Nacional y en las leyes de nuestra República. Espero salir airoso de esta batalla, para dejar asentado que Acción Nacional sigue siendo un espacio de diálogo y libertades. Espero, también, que los panistas brindemos a México entero un vivo testimonio de nuestro apego a la libertad de expresión, esencia de nuestra vida democrática.

Fraternalmente,

Manuel Espino



10:52 a.m. GMT  |  Comentarios leídos (0)

16 agosto

Anuncia Manuel Espino proyecto presidencial del movimiento Volver a Empezar

 

Boletín VAE 02

"A partir de hoy comienzo la construcción de un proyecto presidencial, acompañado de miles de panistas y ciudadanos, desde el movimiento Volver a Empezar (VAE). Queremos construir una propuesta viable para el país, construir una estrategia eficaz y una estructura poderosa. Estamos comprometidos con el triunfo del PAN en 2012. Y a quien sea el candidato que encabece este proyecto lo vamos a hacer ganar", anunció hoy Manuel Espino desde la sede nacional de VAE, en la Ciudad de México.

 

Espino también declaró que "al tiempo que trabajo en este proyecto, estaré explorando mis propias posibilidades de ser el candidato de Acción Nacional. Durante mis giras y en mi diálogo a través de las redes sociales, durante los últimos meses he mantenido una intensa interlocución política con ciudadanos de todo el país, con panistas, con gobernantes, con empresarios, con periodistas y con integrantes de organizaciones civiles. Con frecuencia se me ha preguntado sobre la candidatura y han sugerido que participe. En todos he encontrado la misma preocupación: el PAN necesita un candidato presidencial que honre sus mejores tradiciones. Un candidato independiente, con un historial limpio y capacidad de relacionarse con las distintas fuerzas políticas del país y del extranjero. Un candidato, sobre todo, que no busque perpetuar un grupo o un proyecto personal en el poder, sino abrir caminos hacia la seguridad y la prosperidad desde la práctica democrática. Por ello, y a sugerencia de muchos amigos, panistas y ciudadanos sin partido, voy a reflexionar sobre la viabilidad de ser el candidato de mi partido, con el respaldo del Movimiento Volver a Empezar".

 

Tras anunciar que VAE ya agrupa a más de 60 mil ciudadanos, organizados en 25 comités, Espino desmintió que pretenda renunciar al PAN, afirmando que podrán borrar su lista de un padrón, pero nunca sus más de tres décadas de militancia.



03:52 p.m. GMT  |  Comentarios leídos (0)

07 julio

Tras las elecciones: diálogo nacional
 
Por Manuel Espino
 
En los diversos planos de la política nacional —el gubernamental, el electoral, el partidista— durante los últimos años hemos padecido el lastre de la falta de diálogo. Las consecuencias no han sido nimias: el encono, la polarización, el abstencionismo, el desencanto ciudadano, son hoy una constante.
 
Por ello, resulta de gran relevancia el llamado al diálogo hecho por el presidente Calderón tras el asesinato de Rodolfo Torre Cantú. Este día 29 Felipe Calderón afirmó que “es momento de que se expresen las inquietudes de todos los actores, especialmente los políticos, a fin de fortalecer la estrategia del Estado por la seguridad pública”. Ese es el discurso correcto. Esperemos que sea acompañado por la actitud y las acciones correctas, no como otros llamados lanzados en el pasado.
 
Hubo quien respondió negativamente a dicho llamado. Algunos actores pusieron condiciones para sumarse al diálogo, mientras que otros se expresaron abiertamente en contra. Entiendo ese rechazo aunque no lo comparta: el sustrato de esa actitud es que se percibe a un Presidente que busca ganancias partidistas, pero no fines de Estado.
 
 
Además, en anteriores ocasiones, el presidente o miembros del gobierno han arremetido contra instituciones o individuos, haciendo que el camino del diálogo se torne intransitable. La CNDH y los organismos defensores de los derechos humanos padecieron una de tales embestidas. Igualmente ha sucedido con gobernadores, alcaldes, legisladores y hasta empresarios.
 
 
Extender la mano
 
 
En nuestra cultura política sobrevive un legado autoritario que hace a muchos líderes percibir el debate como una debilidad, las críticas como ataques y los cuestionamientos como retos. La nostalgia del autoritarismo se desnuda en llamados al diálogo a los que sólo son invitados los incondicionales y los que siempre están de acuerdo, jamás los que tienen una visión diferente, aunque sean precisamente ellos quienes pueden aportar ideas novedosas.
 
Esta visión autocrática debe desterrarse definitivamente de nuestras costumbres políticas. La primera oportunidad para hacerlo nos la ha presentado el cierre del proceso electoral. Ya sin debate, ya sin la necesidad de contrastar propuestas, ya sin competencia ni pasiones políticas en ebullición, es la hora de privilegiar el acuerdo y demostrar que todos los actores —todos— podemos ceder por el bien de México.
 
 
Como panista, espero que este llamado al diálogo también se refleje al interior del PAN. Necesitamos que en nuestra casa política se retomen las preciadas tradiciones del diálogo, de la libertad de expresión, del sano debate entre iguales. Necesitamos, sobre todo, que la cúpula recupere su capacidad de dialogar con la militancia y de tratar a todo panista con el respeto que merece en tanto persona.
 
 
Otro ámbito en el que el diálogo es una necesidad urgente es la seguridad pública. Cambiar la estrategia de seguridad pública para que sus resultados sean menos sangrientos pasa por escuchar la voz de quienes difieren, sin tergiversar sus mensajes diciendo que pretenden una rendición del gobierno o —como han llegado a insinuar secretarios de Estado— que quienes buscan un cambio de estrategia lo hacen para proteger a los delincuentes. Esa no es la actitud de un gobierno que busca diálogo y la que, ya cerradas las urnas, indispensablemente tiene que cambiar. 
 
Reitero al Presidente mi voluntad de dialogar y de asistir de buena fe a la convocatoria que hizo. Creo que nuestro amor por México es más grande que nuestras diferencias y visiones, por válidas que éstas sean. Por ello, quiero colaborar para que entre todos logremos un México de justicia, paz y prosperidad, desde la fortaleza de la unidad, que tan sólo con un diálogo pleno de sinceridad democrática podemos construir.
 


01:57 p.m. GMT  |  Comentarios leídos (0)

 

 

 


Manuel Espino en Twitter     

Manuel Espino en Facebook  


Volver a Empezar en Twitter 

Volver a Empezar Facebook  


Nota de Milenio TV sobre la

Carne asada con twitteros

19 de Junio de 2010

         

 

Carne asada con twitteros 19 de Junio de 2010
Pausar Detener Anterior Siguiente Ver fotos a tamaño completo

 

Debate convocado en Twitter 9 de Junio de 2010
Pausar Detener Anterior Siguiente Ver fotos a tamaño completo

 

A la Comunidad twittera y argüendera en general:


Dialogando con mis amigos en Twitter durante la tarde del lunes 17 de mayo, “haiga sido como haiga sido”, surgió la idea de hacer un debate entre usuarios de esta red social. DEBATE

 

Sigue @ManuelEspino en Twitter


 

 

Gran éxito de ODCA en Caracas con el Foro Alternativas económicas del humanismo político frente al fracaso del populismo‏


 

Los días 18 y 19 de Marzo, con la asistencia de un centenar de participantes, frente a ponentes de una decena de países de América y Europa, la ODCA, junto a la Fundación Konrad Adenauer y a la COPEI, Partido Popular de Venezuela, organizó el Foro internacional "Alternativas económicas del humanismo político frente al fracaso del populismo" en el Hotel Lido de El Rosal en la ciudad de Caracas, Venezuela, presentando el camino alterno del humanismo político en el corazón de nuestro país hermano.

 

Nuevo Libro


 

 
Eventos 2010

Febrero 2010
Pausar Detener Anterior Siguiente Ver fotos a tamaño completo
 

Mensaje al Foro de Caracas


Foro Internacional "Alternativas económicas del humanismo político frente al fracaso del populismo". Caracas,Venezuela, 18 y 19 de Marzo de 2010.

ODCA-KAS-COPEI

  

Presentaciones Volver a Empezar


 

Presentaciones Señal de Alerta